¿No sabes castellano? ¡Traduce de un pinchazo!

martes, 2 de octubre de 2012

¿LA MUSICOTERAPIA ES UNA CIENCIA?


“Nunca te olvides de que eres único, exactamente igual que todos los demás”
Anónimo

En la segunda entrada publicada en este blog hablaba sobre el poder de la música. Ahora quiero abordar la pregunta que da título a esta porque resulta ser un delicado tema que empaña casi todas las ocasiones en las que un musicoterapeuta se presenta como un profesional ante una persona que no lo es. A mí me pasa con mi familia y amigos cuando hablo de lo que he estudiado y por qué y para qué lo he hecho. La perspectiva que prefiero tomar en esas ocasiones -y esta es mi humilde opinión- es que es fundamentalmente una forma distinta de prestar AYUDA. Ellos, los que me conocen, saben de mi trabajo musicoterapéutico en la prisión a muy grandes rasgos y ninguno me dio a entender ninguna opinión negativa acerca de él. Por otra parte, ninguno duda del poder de la música en el pensamiento, conducta o autoconocimiento. 

En el trabajo de campo personal que es la vida las opiniones de las personas que quieres cuentan, sólo que nunca cuentan más que la tuya propia. Y aquí viene la paradoja: tu opinión está en buena parte formada por los consejos que te han dado los de tu entorno. Es extremadamente extraño que una persona no experimente ningún tipo de emoción al escuchar música. Es cierto que nos mueven unos géneros más que otros y unas canciones son mucho más significativas para nosotros que otras, pero ahí está, la música es SIGNIFICATIVA. El conflicto del empirismo científico en musicoterapia viene ligado al hecho de que ésta se fundamenta en el uso de algo intangible, simbólico y abstracto para modificar, acompañar o apoyar en la mejora de todo aquello que somos que no podemos tocar, no podemos ver, es decir, en todo aquello que podemos sentir. Pensemos en la música que nos gusta y por qué nos gusta. Qué música escogemos para cada momento y por qué. En definitiva, ¿por qué cantamos en la ducha? 

El método científico apoya su fiabilidad en conclusiones más o menos estandarizadas, generales, en cierto modo, busca aquello con funcionabilidad universal; y es por eso que se hace tan difícil contestar el título que he puesto a este texto, porque la música es algo muy personal. Porque es muy complicado establecer un método que, en su totalidad, consiga sus objetivos con todos los pacientes a los que se aplica. Es cierto que ciertos colectivos tienen unas características comunes, pero no todos los que forman ese grupo tienen una idéntica respuesta psicológica, emocional o sensitiva hacia lo vivido, aunque se trate de vidas extraordinariamente paralelas. Los seres humanos tendemos a ser, pero no se nos puede clasificar por cómo somos, porque todo lo que somos en realidad no se puede saber en su totalidad. 

Como en todas las relaciones de ayuda, esta puede ser más o menos acertada, pero en cualquier caso no deja de ser un acto de confianza, un acto de amor. Y esa es la esencia de la musicoterapia, para mí. Esto me lleva directamente a Luis Alberto Mateos, uno de mis mentores en musicoterapia en Salamanca, que nos dijo el primer día de clase: “Bienvenidos a la profesión más bonita del mundo”. Esto suena ñoño en seco pero con toda esta disertación pienso que es una buena manera de resumir el trabajo de un musicoterapeuta. Yo creo en eso. Y no necesito descubrir un método infalible que funcione con todas las personas porque hasta el que ayuda, aprende. A ayudar mejor y a conocerse con más profundidad. 


Imagen: www.multilingualiving.com

2 comentarios:

  1. No podría haberlo dicho mejor. Hay veces que parece que si algo no es exacto no vale, y en las personas eso no puede ser cuando se trata de emociones. Muy buen artículo!!

    ResponderEliminar
  2. Me ha gustado mucho este artículo, Alice. Es que en realidad, ¿hay alguna terapia que sea exacta? Las terapias van dirigidas a individuos, que por muy parecidas que sean sus vivencias, son eso, individuos. Luego la terapia de ayuda tendrá que ser individual para cada caso.
    En fin, que no hago más que repetir lo que tú has explicado tan bien :-)
    Por cierto, no conocía nada acerca de la musicoterapia, así que estoy encantada de aprender algo nuevo!

    ResponderEliminar